miércoles, 8 de enero de 2014

MERMELADA DE PIMIENTOS ASADOS

   Cuando escuchas por primera vez hablar  de la mermelada de pimientos tu reacción es " mermelada de que?! " "..con pimientos?! pero eso sabe bien?! "  Pues sí, sabe estupendamente bien y combina con infinidad de cosas. Y como todas las mermeladas y confituras, aguanta mucho tiempo en la nevera. Hoy solo voy a enseñaros cómo se hace y en las siguientes recetas ya saldrán formas de usarla. Un entrante rápido que no necesita preparación es cortar queso curado en lonchas finas y colocar una cucharadita de mermelada encima de cada trozo. De rechupete!! 


...necesitamos...
  • azúcar
  • pimientos morrones rojos
   Las cantidades variarán según el tamaño de los pimientos y  las explico a continuación. 
   Precalentamos el horno a máxima potencia. Lavamos los pimientos y los colocamos tumbados en una bandeja de horno forrada de papel de horno.  Los asamos a mucha temperatura para que la piel se toste pero que la carne no se llegue a secar. Cuando el pimiento tenga la piel tostada los quitamos del fuego y sin dejar que enfríen demasiado (si no la tarea se complica) les quitamos la piel con las manos, poniendo la carne del pimiento para pesar. Esa es la cantidad que determinará el azúcar que necesitamos: La carne del pimiento limpia de piel y semillas y ya asada. 
   Cuando tengamos el peso haremos una sencilla proporción. Para 500 g de carne de pimiento necesitamos 200 g de azúcar. El peso de los pimientos lo multiplicas por 200 y lo divides de 500 y así sabes cuánto azúcar usar.

   Una vez que están las medidas aclaradas, troceamos la carne del pimiento en trozos, del tamaño que querais encontrarlos en la mermelada (yo no suelo cortarlos muy pequeños), y los echamos en un cazo con el azúcar y los ponemos a fuego muuy bajo. Puede tardar una hora en hacerse, dependerá del fuego. Lo removemos y veremos que pronto el azúcar se derrite y aparece mucha agua en el cazo. Ese agua se irá evaporando hasta que la mermelada esté hecha. 
   
   ¿Cuándo sabemos que está lista? Pues yo tengo un truco. Tocamos la mermelada con un dedo y lo pegamos a otro y si al separarlos se hace un hilito como el que hace el queso de un sandwich (no tan resistente, claro está :) ) es que la mermelada está perfecta. 

  Cuando la sacamos del fuego nos puede parecer que está un poco líquida de más pero al enfriarse se pondrá mas espesa. Si nos quedásemos cortos en la cocción siempre podremos volver a reducirla un poco más  pero si nos pasamos, no tendrá solución. Asique sed cautos amigos cocineros!! :)

 QUE LA DISFRUTEIS!!!